¿Para quién es nuestro cuerpo?
Liliana Blum es una escritora mexicana que despierta amores y desamores por igual. La razón es simple: escribe de una manera cruda que suele incomodar. Este mes, en el club de lectura tuvimos el honor de recibirla como invitada para hablar de su libro Pandora, una novela que aborda la fijación de un hombre por una mujer con sobrepeso.
Conforme avanzaba la historia fui conociendo a la protagonista y a quienes la rodeaban, y lo más aterrador fue su entorno: esa hostilidad de la familia, de los colegas, de los amigos, e incluso de quien se disfrazaba de ángel del amor.
Lo que logra Liliana Blum en sus novelas es acercarnos al comportamiento humano en un nivel que pocos nos atrevemos a ver de frente: esas costumbres tan arraigadas de señalar un cuerpo como incómodo, molesto, indigno. Y no hablo de un tipo de cuerpo en particular, hablo de todos los cuerpos femeninos. ¿Hasta dónde llevamos a nuestro cuerpo para lograr el estándar de amor que creemos merecer? Vivimos en ese círculo constante donde nunca somos lo suficientemente delgadas, jóvenes o guapas para alguien más.
¿Quién tiene derecho sobre nuestro cuerpo? ¿Somos realmente nosotras quienes decidimos, o es el entorno el que nos dicta lo que debemos ser?